Iñaki Urdangarín rompe el silencio: la entrevista que sacude a la Casa Real tras el episodio de Felipe y Letizia en Fitur
El exduque reaparece cuando nadie lo esperaba… y lo hace en el momento más delicado
Hay silencios que pesan más que las palabras. Y hay momentos en los que romperlos no es casualidad, sino estrategia.
Iñaki Urdangarín, una de las figuras más controvertidas vinculadas a la Casa Real española en las últimas décadas, ha decidido volver al foco mediático justo ahora, cuando el entorno institucional atraviesa días de tensión y miradas incómodas.
Tras meses de perfil bajo, el exmarido de la infanta Cristina reaparece con una nueva entrevista concedida a El País Semanal, que se suma a las ya realizadas con Jordi Basté y a la conversación grabada con Jordi Évole.
Un movimiento que no ha pasado desapercibido y que marca un antes y un después en la relación entre los antiguos miembros de la familia real y los medios de comunicación.
Pero esta reaparición no llega sola. Coincide con un episodio llamativo ocurrido en Fitur, donde Felipe VI y la reina Letizia vivieron un momento inesperado que ha generado malestar en Zarzuela y ha reabierto viejas tensiones diplomáticas.
Fitur y el pabellón de México: el episodio que descolocó a la Casa Real
Lo que debía ser una inauguración institucional marcada por la cordialidad y la diplomacia terminó convirtiéndose en una escena incómoda y tensa.
En el pabellón de México, país socio de la edición de este año de Fitur, se produjeron murmullos, abucheos y gestos de rechazo dirigidos a los reyes de España.
Testigos presenciales relatan que el ambiente fue cambiando progresivamente: primero un silencio extraño, luego un murmullo creciente y finalmente reacciones sonoras que sorprendieron incluso a los organizadores del evento
.No se trató de un incidente aislado ni de un simple desajuste protocolario.
Desde Zarzuela, la reacción fue de indignación contenida. No tanto por el gesto en sí, sino por lo que se interpretó como una situación incómoda premeditada, enmarcada dentro de una narrativa diplomática que viene gestándose desde hace meses.
Un trasfondo histórico que vuelve a la superficie
El episodio de Fitur no puede entenderse sin el contexto histórico y político que lo rodea.
Desde hace años, distintos representantes institucionales de México han insistido en reclamar un reconocimiento simbólico por los agravios históricos derivados del periodo de la conquista y la colonización.
Un discurso que se ha reforzado en la agenda pública y que ha generado fricciones diplomáticas, especialmente en lo relativo al papel de la Corona española.
Aunque desde España se ha insistido en una relación basada en el respeto mutuo y los vínculos culturales compartidos, el trasfondo sigue latente.
En Zarzuela subrayan que siempre se ha mantenido una actitud de respeto hacia el pueblo mexicano y hacia América Latina en su conjunto, poniendo el acento en los elementos que unen más que en los que separan.
El silencio mediático y la sensación de incomodidad
Lo llamativo del episodio no es solo lo ocurrido, sino el escaso eco que tuvo inicialmente en la mayoría de los medios. Un silencio que algunos interpretan como prudencia y otros como una forma de evitar alimentar una polémica incómoda.
En cualquier caso, el mensaje quedó flotando en el ambiente: incluso los actos más controlados pueden convertirse en escenarios imprevisibles cuando confluyen historia, política y simbolismo institucional.
Y es en este contexto donde la reaparición mediática de Iñaki Urdangarín adquiere una dimensión distinta.
“Todo lo vivido”: el libro que promete remover el pasado
La entrevista en El País Semanal funciona también como antesala de su próximo libro, titulado Todo lo vivido. Una obra que, según se adelanta, recorre su trayectoria personal y profesional desde su etapa como deportista de élite hasta su entrada en la familia real, el caso Nóos y su paso por prisión.
Urdangarín presenta el libro como un ejercicio de relato personal, no como un ajuste de cuentas. Insiste en que su objetivo es contar su historia en primera persona, poner contexto a los acontecimientos y cerrar una etapa vital marcada por la exposición pública.
El anuncio del libro ha despertado comparaciones inevitables con las memorias del rey emérito, especialmente por el impacto mediático que estas tuvieron.
El reto implícito: ¿superar en ventas al rey emérito?
Durante una de sus conversaciones, el propio Urdangarín reconoce con ironía que sería curioso superar en ventas al que fue su suegro. Sin embargo, también admite que se trata de una figura con una proyección global difícil de igualar.
Aun así, el interés generado por sus entrevistas demuestra que existe una fuerte expectación en torno a su versión de los hechos. Muchos lectores sienten curiosidad por conocer los detalles de una historia que durante años se contó desde fuera.
Jordi Évole y la entrevista “sin cortes”
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es la forma en la que se ha grabado la entrevista con Jordi Évole. Según el propio periodista, se trata de una conversación larga, grabada de forma continua y sin interrupciones, en la que Urdangarín responde con calma y sin mostrar resentimiento.
Évole describe a un interlocutor sereno, que no habla desde la confrontación ni desde el deseo de revancha, sino desde una etapa vital más estable y reflexiva.
El recuerdo del paso por prisión
Urdangarín también ha hablado de su experiencia en prisión, especialmente de los primeros días, que describe como los más difíciles. Un periodo en el que tuvo que asumir que una etapa había terminado y que comenzaba otra completamente distinta.
Reconoce que, aunque se preparó física y mentalmente, el impacto fue mayor de lo esperado. La falta de contacto, la ruptura con la vida anterior y la incertidumbre marcaron profundamente ese proceso.
La familia, el apoyo y las ausencias
En sus declaraciones, dedica palabras especialmente afectuosas a su madre y a sus hijos, a quienes tuvo que explicar una situación compleja en un momento muy delicado. Asegura contar con su apoyo para este nuevo paso al frente mediático.
También habla con respeto de la infanta Cristina, a quien define como una figura clave en su vida, y evita cualquier tono de reproche hacia ella.
Felipe, Letizia y una relación rota
Uno de los puntos más delicados es su relación con los actuales reyes. Según se desprende de su entorno, el vínculo se deterioró progresivamente y terminó de romperse en los años más duros del caso Nóos.
Aunque Urdangarín afirma querer mirar al presente y al futuro, también deja claro que no está dispuesto a ocultar su versión de los hechos ni a esquivar los temas incómodos.
Una nueva etapa: empresa, discreción y exposición
Actualmente, Urdangarín está vinculado a un proyecto empresarial centrado en el acompañamiento personal y profesional. Una iniciativa que busca marcar distancia con su pasado y construir una nueva identidad pública.
Sin embargo, esta reaparición mediática tiene un coste. Vuelve a situar bajo los focos a su entorno más cercano y reabre debates que parecían cerrados.
¿Reconciliación o punto final?
Las imágenes recientes en actos familiares sugieren ciertos gestos de acercamiento entre distintas ramas de la familia, aunque el alcance real de esa aproximación sigue siendo una incógnita.
La gran pregunta es si esta nueva etapa mediática de Iñaki Urdangarín servirá para cerrar definitivamente el pasado o si, por el contrario, abrirá nuevas grietas en una historia que nunca ha dejado de generar interés.

