
Herrera sale en defensa de la “insurrección” de Ayuso frente al Gobierno
El locutor estrella de la radio española, Carlos Herrera, ha dedicado su monólogo de apertura de este 5 de febrero de 2026 a analizar la última escalada de tensión entre el Ejecutivo central y la Comunidad de Madrid.
Con su habitual estilo directo, Herrera ha denunciado lo que considera una “maniobra de distracción masiva” por parte del Gobierno de Pedro Sánchez para ocultar sus propias debilidades parlamentarias.
La frase que ha marcado la mañana ha sido contundente: “A Isabel Díaz Ayuso le quieren aplicar el artículo 155 de la Constitución quienes no consiguen ponerse de acuerdo ni para aprobar el menú del día”.
Con esta metáfora, el periodista señala la paradoja de un Gobierno central que amenaza con intervenir competencias autonómicas mientras depende de una mayoría fragmentada y volátil.
El origen del conflicto: ¿Un 155 encubierto?
La polémica nace de las recientes advertencias lanzadas desde varios ministerios sobre la posibilidad de obligar a Madrid a cumplir con normativas estatales que Ayuso ha decidido impugnar o ignorar.
Herrera sostiene que hablar de intervención o de aplicar el 155 a Madrid es una “barbaridad jurídica” que solo busca alimentar el enfrentamiento para movilizar al electorado de izquierdas.
“Están utilizando las instituciones del Estado como si fueran su sede de partido”, ha lamentado el comunicador, subrayando que Madrid se ha convertido en el último reducto de resistencia real al sanchismo.
Para el editorialista, la fijación con la figura de Ayuso responde a que ella es la única que logra marcar la agenda nacional desde una administración regional, algo que desquicia a la Moncloa.
La paradoja de los socios: Del 155 a la amnistía
Herrera ha puesto el foco en la contradicción que supone que el Gobierno amenace con la legalidad constitucional a Madrid mientras negocia cesiones con quienes desafiaron esa misma legalidad en 2017.
“Resulta tierno ver a los socios de Sánchez, esos que se saltaron la ley a la torera, pidiendo ahora mano dura contra Ayuso por ejercer su autonomía”, ironizó el locutor.
En su análisis, Herrera defiende que la presidenta madrileña no está desobedeciendo la Constitución, sino defendiendo el modelo económico y social que los ciudadanos de Madrid han votado mayoritariamente.
La crítica de Herrera va dirigida a la “hipocresía” de un Ejecutivo que, a su juicio, aplica la ley de forma selectiva: “Mucha manga ancha para los de Waterloo y puño de hierro para la de la Puerta del Sol”.
El desgaste de la imagen institucional
Otro de los puntos clave del discurso de Herrera ha sido el daño que este enfrentamiento constante hace a la credibilidad de las instituciones del Estado ante los ciudadanos.
Según el periodista, el ciudadano medio está “harto de que usen sus servicios públicos y sus impuestos como munición en una guerra de guerrillas política”.
Herrera ha advertido que el intento de “acorralar” a Ayuso suele tener un efecto bumerán, reforzando el liderazgo de la presidenta y victimizándola ante el acoso del aparato gubernamental.
“Cada vez que Sánchez saca el látigo contra Madrid, Ayuso sube dos puntos en las encuestas y el PSOE se hunde otro poco más en la capital”, sentenció para cerrar su editorial.
El escenario futuro: ¿Habrá intervención real?
A pesar de las amenazas, Herrera se muestra escéptico sobre la posibilidad de que el Gobierno llegue a ejecutar una intervención directa en las competencias madrileñas.
Considera que se trata de “fuegos artificiales” para tapar los escándalos de corrupción y las dificultades para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de este año.
Sin embargo, ha pedido a los oyentes que estén alerta, ya que la “desesperación de un Gobierno sitiado puede llevar a decisiones irracionales y peligrosas para la convivencia”.
La conclusión de Herrera es clara: el problema no es que Ayuso se mueva, sino que el Gobierno está paralizado y busca culpables externos para justificar su propia inacción.
El “Manual de Resistencia” contra Madrid: La disección de Herrera sobre el acoso a Ayuso
Carlos Herrera ha vuelto a utilizar su editorial matutino para denunciar lo que define como una “persecución política sin precedentes” contra la figura de Isabel Díaz Ayuso.
El comunicador sostiene que el Gobierno de Pedro Sánchez ha entrado en una fase de “desesperación estratégica”, donde la única salida para tapar sus fisuras es la creación de un enemigo externo poderoso.
“A Ayuso le quieren aplicar el 155 quienes no consiguen ponerse de acuerdo”, sentenció Herrera, señalando la ironía de un Ejecutivo que se tambalea por las exigencias de sus socios mientras pretende dar lecciones de orden constitucional.
Para Herrera, la amenaza de intervención en Madrid es el “humo de la semana”, una cortina diseñada para desviar la atención de los escándalos judiciales que rodean al entorno del presidente.
La paradoja del 155: De Cataluña a la Puerta del Sol
El locutor ha recordado que el artículo 155 es una herramienta excepcional diseñada para frenar insurrecciones contra el orden constitucional, algo que nada tiene que ver con la gestión de Madrid.
Herrera ha sido mordaz al comparar la actitud del Gobierno con los independentistas: “A los que declararon la independencia les dan la amnistía, y a la que baja los impuestos le quieren quitar las llaves de casa”.
Este doble rasero es, según el análisis de COPE, la prueba definitiva de que la ley se está utilizando en España como una herramienta de castigo ideológico y no de justicia.
“Es el mundo al revés: el delincuente es el socio preferente y la presidenta democrática es la amenaza para el Estado”, lamentó Herrera con evidente indignación.
Madrid como último baluarte: El miedo de la Moncloa
¿Por qué esa fijación obsesiva con Madrid? Herrera ofrece una respuesta clara: Madrid es el espejo donde se refleja el fracaso del modelo económico del sanchismo.
Mientras el Gobierno central insiste en aumentar la presión fiscal, Madrid sigue demostrando que con impuestos bajos se recauda más y se genera mayor crecimiento económico.
“Ayuso es el recordatorio diario de que hay otra forma de hacer las cosas, y eso en la Moncloa no se lo perdonan”, ha explicado el periodista a sus oyentes.
El intento de intervención no sería, por tanto, una cuestión de legalidad, sino un intento de “armonización forzosa” para evitar que el éxito madrileño deje en evidencia al resto.
El efecto bumerán: Cómo Sánchez alimenta el “Ayusismo”
Herrera ha advertido a los estrategas de la Moncloa que esta táctica de acoso suele ser contraproducente y solo sirve para ensanchar la base electoral de la presidenta madrileña.
“Cada vez que sacan el látigo, Ayuso se hace más fuerte; cada vez que la insultan, la calle se vuelca con ella porque la ven como una víctima del aparato estatal”, analizó.
El locutor predice que, si el Gobierno sigue por esta senda, convertirá las próximas elecciones en un plebiscito sobre la libertad de Madrid frente al “autoritarismo” central.
Para Herrera, la resiliencia de Ayuso es un fenómeno que escapa al control de los asesores de imagen, basándose en una conexión directa con el ciudadano que el PSOE ha perdido.
La fractura del bloque de investidura: Ruido para tapar el silencio
Otro punto clave del editorial ha sido la mención a los socios de Sánchez, quienes según Herrera, están “frotándose las manos” con este enfrentamiento.
“Mientras Sánchez se pelea con Ayuso, Junts y ERC le siguen apretando las tuercas por debajo de la mesa, pidiendo más dinero y más competencias”, explicó.
El uso de la amenaza del 155 sirve para que los socios minoritarios no parezcan los únicos “insurrectos” del tablero político español, igualando a Madrid con el independentismo.
Herrera concluye que el Gobierno prefiere una España fracturada y enfrentada porque es el único escenario donde su precaria mayoría parlamentaria tiene sentido.
Conclusión: El desgaste de la democracia institucional
El mensaje final de Herrera ha sido una llamada a la reflexión sobre el deterioro de la convivencia política que este tipo de amenazas suponen para el futuro del país.
“Estamos convirtiendo el Consejo de Ministros en un tribunal de excepción contra una autonomía, y eso es un camino de no retorno”, advirtió con gravedad.
La defensa de Herrera a Ayuso no es solo una defensa personal, sino una defensa del sistema autonómico frente a lo que él define como una “deriva centralista y sectaria”.
España asiste, según el comunicador, al espectáculo de un Gobierno que prefiere incendiar Madrid antes que reconocer que ha perdido el control de su propia legislatura.